La tarjeta gráfica o GPU es uno de los componentes más importante de nuestro ordenador, PC o computadora, ya que es el componente hardware que se encarga de gestionar, como su propio nombre indica, cualquier actividad de nuestro ordenador relacionada con gráficos, como puede ser jugar a videojuegos, ver películas, editar vídeos o fotografías y hasta el simple hecho de mostrarnos la imagen por pantalla de cualquier cosa que estemos haciendo.

Es por eso que todos los ordenadores, PC o computadoras, ya sean de sobremesa o portátiles deben tener al menos una, generalmente esta suele ser básica y venir integrada en la CPU o procesador, como en la mayoría de casos de los ordenadores portátiles, o en prácticamente cualquiera que use un procesador Intel o AMD, ya que ambos fabricantes integran gráficos en muchos de sus modelos actuales.
Sin embargo, para tareas más potentes como la edición de vídeo, fotografías o para jugar a videojuegos, se suele usar lo que se llama una tarjeta gráfica o GPU dedicada, las cuales son mucho más potentes y hacen que podamos llevar dichas tareas a cabo sin problema. El problema viene cuando en ordenadores que ya tenían una tarjeta gráfica básica integrada en el procesador o CPU, se añade una tarjeta gráfica dedicada.
Cuando esto ocurre, lo normal es que el propio equipo use la tarjeta gráfica básica para tareas sencillas, y cuando necesite más potencia pase a la tarjeta gráfica dedicada. Sin embargo, este proceso no siempre funciona como esperamos o queremos priorizar siempre la GPU dedicada, por lo que aquí os voy a explicar cómo hacer que vuestro PC o laptop use como tarjeta gráfica predeterminada o por defecto, la tarjeta gráfica o GPU dedicada de AMD o Geforce Nvidia, y no la integrada.
Cómo establecer la tarjeta gráfica o GPU dedicada como predeterminada en Windows 10 y 11:
Si quieres establecer como tarjeta gráfica predeterminada la tarjeta dedicada, que será la más potente, lo primero que deberéis hacer es aseguraros de tener instalados los drivers más recientes desde la web oficial de AMD o Geforce Nvidia, ya que estos incluyen el software necesario para gestionar la GPU.
Método desde Windows (recomendado actualmente):
En Windows 10: vamos a “Inicio” > “Configuración” > “Sistema” > “Pantalla” y bajamos hasta encontrar “Configuración de gráficos”.
En Windows 11: vamos a “Configuración” > “Sistema” > “Pantalla” > “Gráficos”.
Dentro de este apartado, podremos añadir aplicaciones (programas o juegos) y seleccionar en “Opciones” el modo “Alto rendimiento”, que corresponde a la GPU dedicada. De esta forma nos aseguramos de que esa aplicación use siempre la tarjeta gráfica más potente.
Cómo establecer la tarjeta gráfica dedicada o GPU Geforce Nvidia como predeterminada:
También podemos hacerlo desde el “Panel de control de Nvidia”, el cual podéis buscar en la barra de búsqueda de Windows o desde el icono en la bandeja del sistema.
Una vez dentro, nos dirigimos a “Controlar la configuración 3D”, y en la pestaña de configuración global buscamos la opción “Procesador de gráficos preferido”, donde debemos seleccionar “Procesador NVIDIA de alto rendimiento”, tras lo cual el sistema priorizará la GPU dedicada en las aplicaciones compatibles.
Cómo establecer la tarjeta gráfica dedicada o GPU AMD como predeterminada:
En el caso de AMD, debemos abrir el software “AMD Software: Adrenalin Edition” haciendo clic derecho en el escritorio y seleccionándolo.
Dentro del programa, buscamos la sección de “Gráficos” o “Configuración” y desde ahí podremos gestionar el rendimiento por aplicación o activar opciones de alto rendimiento, dependiendo del modelo de GPU. En muchos casos, esta configuración se complementa con la propia de Windows vista anteriormente.
Bueno, y hasta aquí cómo hacer que vuestro PC o laptop use como tarjeta gráfica predeterminada la tarjeta gráfica dedicada de AMD o Geforce Nvidia, y no la integrada que suele venir en algunas CPU de Intel o AMD, espero que os haya gustado el artículo y os haya sido de ayuda. Muchas gracias por vuestra visita, y espero que volváis a visitarme muy pronto.